lunes, 30 de agosto de 2010

Slackactivism=activismo para vagos



Buscando, sumergiéndome en estos días por los cientos de links que las páginas de Internet y los blogs independientes ofrecen me he encontrado con este interesante y revelador artículo que señala un nuevo tipo de activismo en la red: El Activismo para vagos el cual tiene sus defensores y detractores.

Por: José Antonio Ritoré

Si el miércoles escribía sobre las gigantescas obras filantrópicas de gente como Bill Gates o Warren Buffet, hoy me voy al extremo contrario para hablar de un movimiento surgido al calor de los nuevos medios sociales, ya sabéis, Facebook, Twitter… Se llama Slackactivism y es el resultado de unir dos palabras inglesas: slacker (vago) + activism (activismo).

En Wikipedia viene definido como:

Un término peyorativo que describe las acciones que se realizan en apoyo de un asunto o causa social para “sentirse bien”, y que tienen muy poco o ningún efecto práctico. Estas acciones también tienden a exigir muy poco esfuerzo personal del slackactivist.

Parece que el término se acuñó en 1995 por un activista cristiano Dwigth Ozard, pero con un significado distinto al que ha adquirido ahora, se refería a aquellas acciones que se podían hacer de forma individual, sin necesidad de un grupo. Desde la irrupción de la Web Social, a partir del año 2001-2002, diversos periodistas de EE.UU lo han utilizado para referirse a actividades como firmar peticiones por internet 0 llevar una pulsera de apoyo a una causa (os acordáis del Livestrong de Lance Amstrong).

Ahora, con la proliferación de las redes sociales, también se considera Slackactivism a cosas como cambiar tu avatar de Facebook para mostrar tu apoyo a una causa, participar en iniciativas como la Hora del Planeta o enviar mensajes de texto para hacer donaciones cuando se producen catástrofes como la de Haití o Pakistán.

Lo verdaderamente importante es si los slackactivists aportan o no aportan, si su activismo supone una ayuda para resolver algún problema social o no. Ya sabemos que el término ha acumulado cierta mala fama, pero, ¿es merecida?

Varios bloggers norteamericanos defienden su papel. Por ejemplo, Nancy Lublin, en Fast Company, afirma:

En el mejor de los casos, puede proporcionar resultados mucho más rápido. Después del terremoto de Haití en enero, por ejemplo, las compañías de teléfono EE.UU. recibían hasta 10.000 mensajes de texto con la palabra “Haití” por segundo. Hasta ahora, las donaciones de 10 dólares por mensaje han ascendido a 38 millones dólares para la Cruz Roja Americana.

Dan Morrison, CEO de Citizen Effect y experto en marketing, sostiene:

Slackactivism surgió porque las herramientas de los medios sociales dieron a los slackactivists con corazón la oportunidad de involucrarse de acuerdo con sus propias necesidades. Es un error pensar que son simplemente vagos. Algunos están demasiado ocupados o no se sienten cómodos involucrándose con una causa de forma pública. Los mensajes de texto, Twitter…les da la capacidad de dar durante el tiempo de que disponen…

Así que como en tantas otras facetas de la vida, lo que algunos ven como un problema, porque supone sustituir un trabajo de voluntariado físico más tradicional por otro “virtual”, más difícil de apreciar, para otros implica una oportunidad. Con este tipo de asuntos siempre me vienen a la cabeza las palabras del padre Ángel: “Generalmente, los que dudan del trabajo de tal o cual ONG son los más mezquinos, los que no han dado nada o no tenían pensado dar nada”.

Así que, quizás, es mejor no poner en duda a los “activistas vagos”, ellos están haciendo su aportación, limitada, sí, pero, como ya hemos visto, también puede ser importante. Recurriendo ahora a Cristóbal Colón (La Fageda), “Todos servimos para algo, pero sabemos que no todos servimos para lo mismo”.

1 comentario:

Jorge Ramiro dijo...

Me acuerdo de las pantallas de monitor de computadoras. Nada que ver con las led, pero parece que fuera hace mil años y no fue hace tanto, sin embargo. Cómo pasa el tiempo.